Boletín de prensa

UAEH RECONOCE 50 AÑOS DE QUEHACER LITERARIO DE RENÉ AVILÉS FABILA

* “La universidad pública me abrió las puertas, descubrí que mis conocimientos de literatura y periodismo podrían mezclarse”: RAF; “Este es un homenaje al joven corazón que deja ver en su obra literaria”: HVG

Pachuca, Hgo., a 30 de octubre de 2013

“Soy un dinosaurio atrapado en el hielo”. Así se autodefinió el escritor René Avilés Fabila al ser reconocido por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) con motivo de sus 50 años como escritor, en ceremonia realizada en el Salón de Actos “Ing. Baltasar Muñoz Lumbier” del Centro Cultural Universitario “La Garza”.

El reconocido autor se ha desempeñado en diferentes ámbitos, que van desde las letras hasta el periodismo, pasando por la promoción cultural; dentro de su amplia bibliografía destacan las novelas Los juegos, Tantadel, La canción de Odette, El Gran Solitario de Palacio, El evangelio según René Avilés Fabila y El bosque de los prodigios, entre otros.

“Quiero agradecerles de todo, de todo corazón este homenaje... espero seguir produciendo, espero seguir escribiendo y publicando libros y, espero seguir en el periodismo”, expresó a la comunidad universitaria reunida en el legendario recinto de Abasolo 600.

Crítico, jocoso y con el sentido irónico que lo caracteriza, René Avilés charló sobre las diferentes experiencias de vida y su acercamiento con personajes entre los que se encuentran grandes escritores y maestros como Juan Rulfo, Jaime Torres Bodet, Juan José Arreola, Ricardo Garibay, Jorge Luis Borges y Mario Vargas Llosa. Retomando también a políticos nacionales y artistas plásticos.

Al hablar de sus tres vocaciones: la literatura, el periodismo y la docencia, el galardonado compartió que la universidad pública le abrió las puertas: “descubrí que mis conocimientos de literatura y periodismo podrían mezclarse”.

En rueda de prensa, Avilés Fabila consideró a las universidades públicas una gran fábrica de cultura, al tiempo que comentó sentirse impresionado por la magnífica orquesta sinfónica con que cuenta la Autónoma de Hidalgo.

En más de 50 años de trabajo literario, docente y periodístico, ha obtenido diversos premios y reconocimientos. En 1972 la Casa de las Américas, de la Habana, Cuba, le otorgó un reconocimiento al libro de cuentos La desaparición de Hollywood y en 1991 el gobierno de la república le concedió el Premio Nacional de Periodismo por Difusión de la Cultura. El Instituto Nacional de Bellas Artes y el estado de Colima le otorgaron el Premio Colima, al mejor libro de narrativa publicado.

“La literatura es una extraordinaria expresión de los valores humanos”, manifestó el rector Humberto Veras Godoy luego de entregar el reconocimiento a la trayectoria de René Avilés en las letras, evento que calificó como una gran oportunidad: “este es un homenaje al joven corazón que deja ver en su obra literaria”, agregó.

Resaltó la importancia adquirida a través de sus experiencias, así como los reconocimientos que ha obtenido. “Sus obras dejan una gran lección que permite a un universitario aprender de ello”.

La Universidad es humanismo “es su ser y su justificación más profunda, importa el hombre como fin y no como medio”, precisó. A lo que añadió que el homenaje es un compromiso con el accionar de los valores que profesa la casa de estudios, y representa un compromiso con el autor que busca y ha buscado trascender.

En una extraordinaria descripción, que el homenajeado calificó como un streaptease involuntario, Rosa María Valles Ruiz, jefa del Área Académica de Ciencias de la Comunicación, habló de René Avilés como un incansable divulgador de la cultura “un escritor, un periodista, un profesor, a quien las palabras no alcanzan a definir”.

Al dar un repaso por su biografía, detalló que Avilés Fabila inició su quehacer literario al cursar la secundaria, cuando escribió sus primeras obras, calificándolo como un “amante de la literatura y un experto escritor”.

Dentro de la academia, René Avilés comenzó a impartir clases en la UNAM, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y más adelante, pasó a ser uno de los fundadores de la Universidad Autónoma Metropolitana. En 2010 lo nombró Profesor Distinguido, uno de los más altos honores que esa Universidad concede a sus maestros e Investigadores.

El autor tiene su propia Fundación para promover la cultura y uno de sus proyectos fundamentales fue la creación del Museo del Escritor, inaugurado en diciembre de 2011 conformado en su mayoría, con su archivo personal, situado en el Parque Lira.

Su labor periodística cumple también 50 años. Fundó y dirigió el suplemento cultural El Búho, en el diario Excélsior. Actualmente colabora en los periódicos La Crónica y Excélsior y en la revista Siempre.

Al finalizar la ceremonia René Avilés firmó el libro de visitantes distinguidos de la Autónoma de Hidalgo, además se hizo acompañar por su esposa Rosario Casco, Martha Fernández, Carlos Bracho, Bernardo Ruiz, Teodoro Villegas y María Luisa “La China” Mendoza.


El Rector Veras Godoy entrega su reconocimiento al escritor y periodista René Avilés Fabila.

Nadie mejor que René Avilés Fabila para definir a René Avilés Fabila: “Soy un dinosaurio atrapado en el hielo”, dijo en su reconocimiento por sus 50 años de vida literaria.

“Este es un homenaje al joven corazón que deja ver en su obra literaria”, dijo el rector de la UAEH sobre Avilés Fabila.

El escritor se hizo acompañar por su esposa Rosario Casco, Martha Fernández, Carlos Bracho, Bernardo Ruiz, Teodoro Villegas y María Luisa “La China” Mendoza.

Al finalizar la ceremonia René Avilés firmó el libro de visitantes distinguidos de la Autónoma del Estado de Hidalgo.

Discurso que pronunció Rosa María Valles en el Homenaje a René en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Buenas tardes a todos y a todas. Con su anuencia, señor Rector, Mtro. Humberto Veras Godoy. Hoy tengo el enorme gusto, de participar en el homenaje a René Avilés Fabila. Un escritor a quien las palabras no alcanzan a definir. Saludo a un entusiasta de la vida, a un escritor y periodista independiente, a un profesor comprometido, a un eterno divulgador de la cultura. Muchos lo conocen como El Búho y eso se debe a que éste fue el nombre que tuvo durante 13 años, el suplemento cultural que fundó, dirigió y se publicó de 1985 a 1999 en el periódico Excélsior.

René es licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM. Hizo estudios de posgrado en la Universidad de Paris. Él ha declarado que no sabe para qué los hizo porque desde muy joven ya tenía claro que lo que quería hacer era escribir cuentos, novelas, artículos, ensayos.

Un poco más adelante, ya decidido el rumbo de su vida, veinteañero él, tomó dos decisiones esenciales: Tener una esposa y una amante. Así, se casó en 1965 con Rosario Casco. Ella es ahora doctora en Economía, y ha logrado la hazaña, y así lo reconoce René, de afianzarlo a la existencia, de mantenerlo cuerdo. Y debe ser así porque un poco más joven, afirma el periodista Fernando Martínez, René había sido “pésimo estudiante de secundaria, buen jugador de carambola, precoz jefe de banda, aceptable conquistador de féminas adolescentes, fallido vividor y temible golpeador de cuates de la Narvarte, la Del Valle y colonias anexas. Hay que agregar que a René le gusta vestir bien y bañarse y que estas características le provocaron, que sus compañeros de las juventudes comunistas lo acusaran de “desviaciones capitalistas”.

En fin, motivado por Rosario, quien ha sido además su “novia eterna”, René le ha dedicado pasión, enojo, ira, gozo inmenso a su amante, la literatura. Con ella ha vivido y nos ha hecho vivir experiencias espectaculares, como lo muestra el delicioso libro, Hacia el fin del mundo, el número 94 de la colección Letras Mexicanas publicado en 1969 por el Fondo de Cultura Económica y escrito por René bajo la influencia de tres de los grandes literatos: Juan Rulfo, Juan José Arreola y Francisco Monterde. Sólo un amante de la literatura fantástica y experto escribidor como René, pudo haber escrito “La fábula del perico parlante”, un loro capaz de ponerse al tú por tú con el mismo Max Weber o Shakespeare y si ahora lo reescribe lo pone a hablar con Habermas o el mismísimo Pierre Bourdieu.

Por otra parte, ¿Cómo olvidar el cuento de la máquina traga helados que logra el desplome del imperio estadunidense? Sí, señores y señoras, estudiantes, invitados todos especiales, para quien no conozca ese cuento, René logra en él que nuestros pobres vecinos del norte queden harapientos, hambrientos, desolados, sin más remedio que recurrir a nosotros, los países tercermundistas, para sobrevivir.

Ya encaminado en el asunto de la escritura se siguió de largo y produjo cuentos y más cuentos y novelas y ensayos y se topó una y otra vez con los editores que no siempre lo recibieron con los brazos abiertos. Aunque él insistía. Sobre todo, seguía su abrupto camino.

Él se considera sobre todo cuentista. Sin embargo, también ha escrito famosos textos de corte político como El gran solitario de Palacio que se publicó en Buenos Aires, Argentina, porque hubo la coyuntura adecuada para ello. Esta novela está basada en la noche de Tlatelolco, calificado este acontecimiento por René Avilés como una realidad monstruosa de represión. Por cierto, hace unas semanas René platicó en el Club Primera Plana que paradójicamente, el título de su novela se lo dio, sin proponérselo, Gustavo Díaz Ordaz, quien al terminar su fatídico sexenio, declaró que un expresidente era El Gran Solitario. René le agregó “de Palacio” y así armó el título. Por cierto, El gran solitario de Palacio lleva más de 20 ediciones.

René ha sufrido el “ninguneo” lo cual no es inusual en el medio intelectual. Haber criticado en su novela Los juegos no sólo al sistema político mexicano sino a la mafia intelectual le trajo sus costos. A él no le ha importado, sigue “contra viento y marea”. Jocoso, divertido siempre, inventando terminajos que llegan para quedarse como eso de “recordanzas” libro autobiográfico, o “nuevas recordanzas” o la “alimenteca” Sus novelas Tantadel, La canción de Odette, Réquiem por un suicida, El reino vencido y El amor intangible; La lluvia no mata las flores, Fantasías en carrusel, Todo el amor, Cuentos de hadas amorosas, El Evangelio según René Avilés Fabila y El bosque de los prodigios; los libros autobiográficos Recordanzas, Nuevas recordanzas y Memorias de un comunista son algunas de sus obras. Ha sido incluido en antologías nacionales y extranjeras, está traducido a diversos idiomas y ya se pueden encontrar sus Obras completas.

Sus reconocimientos son múltiples, entre ellos

• Mención del Premio Casa de las Américas (1972)
• Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México por mejor suplemento cultural en El Búho en 1990.
• Premio Nacional de Periodismo de México por divulgación cultural del gobierno de la República (1991).
• Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México por mejor artículo de fondo (1992).
• Premio Planeta de novela que declara finalista a su novela Réquiem por un suicida (1993).
• Premio Bellas Artes de Narrativa Colima para Obra Publicada por su libro Los animales prodigiosos (1997).
• Designación como Ombudsman defensor de los periodistas del diario regional Síntesis, editado en Puebla, Tlaxcala e Hidalgo (2006).
• Recipiendario de la copia de la cédula Real de la Fundación de la ciudad de Puebla de los Ángeles (2010).
• Recipiendario de la medalla Veracruz por sus méritos literarios por el Gobierno del Estado de Veracruz (2010).
• En 2010 la Universidad Autónoma Metropolitana le nombró Profesor Distinguido.

Su actividad dentro del periodismo cultural ha sido intensa y fructífera. Las páginas de diversos periódicos mexicanos de circulación nacional como El Día, El Universal, El Nacional, Excélsior y Unomásuno, del que fue fundador, han registrado su trabajo. Fue editorialista de Excélsior entre 1981 y 1998 en el que fue Director de su sección cultural (1984-1986) y ya lo había dicho, fundador y director del suplemento cultural El Búho (1985-1999). Ha sido colaborador de múltiples revistas nacionales como ¡Siempre!, La Crisis, Diorama de la Cultura, Revista de la UNAM, Mester y Casa del Tiempo. Entre las internacionales destacan sus artículos para Casa de las Américas de la Habana, Cuba.

También es amplia su trayectoria en la docencia universitaria y en cargos públicos relacionados con la cultura y el arte. Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM desde 1975 y profesor de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco. Ha desempeñado diversos cargos en el área cultural, como director general de Difusión Cultural de la UNAM, director del Centro de Escritores Juan José Arreola de la Casa Lamm y coordinador de Extensión Universitaria de la UAM-Xochimilco. Desde 1996 es miembro de la Sociedad Europea de Cultura (de Venecia, Italia), cuyo presidente honorario, hasta su muerte, fue Norberto Bobbio. Ha impartido conferencias en diversas universidades nacionales y extranjeras. Desde 1999 es cofundador y director de la revista mensual El Búho y tiene su propia fundación para fomentar la cultura.

Formó parte del Comité Organizador del Plebiscito Ciudadano, de la Comisión de la Verdad 68 y del Grupo San Ángel. Actualmente escribe para Excélsior, La Crónica y la revista Siempre!

Precisamente este año 2013 René Avilés se desempeñó como el Presidente del Premio Ciudadano Nacional de Periodismo.

En su página, de internet René escribe que es agnóstico, que nunca creyó en Santa Claus y menos en los reyes Magos, tampoco en Dios. Entonces, se ha preguntado. ¿Quién soy? ¿Qué rechazo? ¿Qué amo? Contesta: Soy un simple escritor de literatura.

Cuando recientemente un periodista le preguntó cuál era su ideología, René volvió a reflexionar: ¿Qué carajos soy, en qué creo? Contestó a su estilo, burlón, ingenioso: soy un dinosaurio atrapado en el hielo. Moriré dentro de poco sin que los ideales en los que puse toda mi fe aparezcan. Y se lanzó con todo. Remachó: Los pocos países que se califican como comunistas, China, Vietnam, Cuba, Corea del Norte, no son más que remedos que tienden a desaparecer. China pretexta: dos sistemas, un país, pero el capitalismo que Mao y los suyos rechazaron, ahora se enseñorea por todo el territorio. A Cuba, la historia le jugó la peor broma de la historia: al derrumbarse el bloque soviético y darle paso a las desigualdades y a los grandes vicios y defectos del capitalismo, Fidel Castro y la Revolución cubana se quedaron colgados de la brocha. Me quedo, subrayó, con la utopía de Marx. Es posible seguir soñando y así soportar el injusto sistema que a mi alrededor crece y se consolida creando enormes desigualdades e injusticias.

Yo me quedé pensando en un fragmento de lo expresado por René: Soy un dinosaurio atrapado en el hielo. Moriré dentro de poco...

¿Cómo que morir “dentro de poco”?

No, René. Tú no puedes morir. Nos estás ignorando a tus lectores. No te atrevas a morir porque corres el riesgo certero de que nosotros tus lectores y lectoras emplacemos con carácter de urgente al escultor Peter Stone, invento tuyo en el cuento “Las gorgonas o del vanguardismo en el arte”, le expropiemos su aparato especial, te transformemos en una escultura de material ligero y te traigamos de aquí para allá, de allá para acá, en conferencias sobre tu obra literaria en la presentación número mil de Tantadel o La canción de Odette o La lluvia no mata las flores, etcétera, etcétera. Ahí estarás a un lado, en el presídium, disfrutando los eventos, esbozando tu célebre sonrisa de ladito, sarcástica. Y así por los siglos de los siglos, hasta aburrirte terriblemente, hasta pedir urgentemente auxilio y regresar el tiempo a un gran momento, este día, miércoles 30 de octubre de 2O13, así como estás hoy, espléndido, irrepetible, con tus 70 y más, tu traje azul marino como te gusta vestirte para las grandes ocasiones.

Regresar a este recinto simbólico de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo que hoy te saluda, dispuesto a planear tus 80 o 90 o tu centenario, como dice la canción interpretada por Edith Piaf, sin lamentar nada, ni el bien que te han hecho ni el mal, encendiendo a diario el fuego con tus recuerdos, amando como amas a la universidad pública, a punto tal que has declarado. “Todo se lo debo, no a mi mánager ni a la Virgen de Guadalupe, yo todo se lo debo a las universidades públicas; por eso, mi agradecimiento con ellas es total.”

Cerrar
Portada RAF
René Avilés  - Web Oficial