PALABRAS EN LA ENTREGA DE LA MEDALLA BELLAS ARTES A RENÉ AVILÉS FABILA
RAFAEL TOVAR Y DE TERESA

Muy buenas noches a todos:

Saludo con afecto a Óscar de la Borbolla, a Jaime Labastida y a Rosario Casco; muchas gracias por estar aquí esta noche especial.
Me da mucho gusto estar con ustedes en la entrega de la Medalla Bellas Artes a René Avilés Fabila.
Es un reconocimiento que el Instituto Nacional de Bellas Artes entrega a quienes han contribuido con su obra, con su trabajo, con sus ideas, a enriquecer el patrimonio cultural de México.
En esta ocasión es un reconocimiento al escritor, al promotor, al periodista, al maestro, actividades que se reúnen en la vida de René Avilés Fabila, y por las que se ha ganado lectores, alumnos y premios.
En alguna ocasión René afirmó que se había casado con la literatura, que a la luz del día sostenía relaciones amorosas con el periodismo y que encontraba en el ejercicio de la docencia una plenitud.
Son, efectivamente, tres pasiones que lo llevaron a la novela y el cuento, a dirigir y escribir en Suplementos Culturales y a mantener una relación permanente con las aulas, con la enseñanza.
En toda esta actividad hay, de manera permanente también, una intensa cercanía con los jóvenes, que René ha cultivado toda su vida.
Cercanía con los jóvenes en las épocas estudiantiles; en el impulso literario que se descubre como un golpe vocacional inmenso; en la amistad con los escritores de su generación que lo llevó a formar parte de un grupo de autores que pusieron a los jóvenes como protagonistas de sus propias historias, que a su manera “inventaron” a los jóvenes como el centro del lenguaje, los deseos, la política, el amor y el desamor, la música, el humor, la familia y la ciudad.
René Avilés Fabila nos dio así una obra que tiene esos intereses muy marcados: el amor, la política y el universo de lo fantástico.
René, además, ha estado cerca de las instituciones culturales de México. Mucho tenemos que agradecerle por los años en los que trabajó como coordinador de talleres literarios, por ejemplo.
Aquí, en la Sala Manuel M. Ponce, ha acompañado por muchos años a sus maestros, a sus compañeros de generación y a sus alumnos en lecturas, en presentaciones de libros, en charlas en las que sus puntos de vista se han expresado con sentido del humor, ese sello de desenfado que nunca le ha faltado y que describe perfectamente a la inteligencia.
René es un asiduo espectador y participante de lo que el Palacio de Bellas Artes ofrece. Su nombre está en muchas crónicas de lo que aquí ha sucedido.
Por eso tengo un especial gusto de entregarle esta noche la Medalla Bellas Artes, y que el nombre de René Avilés Fabila se incluya en esta lista de creadores a los que reconoce la institución del arte, la casa de los artistas en México.

Muchas felicidades a René Avilés Fabila.

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René Avilés  - Web Oficial