René Avilés Fabila - Escritor

 

La entrevista con Sarmiento

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR RENÉ AVILÉS FABILA, ESCRITOR, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA LA ENTREVISTA CON SARMIENTO, DE TV AZTECA.

SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy se encuentra con nosotros el escritor mexicano René Avilés Fabila, de quien se están empezando a publicar sus Obras completas.

Para quienes nos interesamos en el mundo de la literatura y de la cultura en México, René Avilés Fabila ha sido un personaje común, un personaje cercano desde hace mucho tiempo. René Avilés Fabila nació en el Distrito Federal, realizó estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional y de postgrado en la Sorbona de París; fue Director de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México y ha colaborado con periódicos y revistas muy importantes, de hecho fue Premio Nacional de Periodismo Cultural en 1991 y dirigió durante muchos años el suplemento cultural del periódico Excélsior, llamado El búho.Para quienes nos interesamos en el mundo de la literatura y de la cultura en México, René Avilés Fabila ha sido un personaje común, un personaje cercano desde hace mucho tiempo. René Avilés Fabila nació en el Distrito Federal, realizó estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Nacional y de postgrado en la Sorbona de París; fue Director de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México y ha colaborado con periódicos y revistas muy importantes, de hecho fue Premio Nacional de Periodismo Cultural en 1991 y dirigió durante muchos años el suplemento cultural del periódico Excélsior, llamado El búho.

Recientemente se ha anunciado el inicio de la publicación de sus Obras completas, y ésta serie se ha iniciado con la publicación de dos de sus novelas en un volumen, que son Tantadel y La canción de Odette. René Avilés Fabila, gracias por estar con nosotros aquí en La Entrevista.

Uno tiene la impresión, y lo comentábamos antes de entrar al aire, de que las obras completas, la publicación de las obras completas es algo que se le reserva nada más a escritores muy viejos o escritores ya fallecidos, tú ni estás muy viejo, ni has fallecido, ¿de dónde surge la idea de publicar unas obras completas a una edad en la que estás en plena producción?Uno tiene la impresión, y lo comentábamos antes de entrar al aire, de que las obras completas, la publicación de las obras completas es algo que se le reserva nada más a escritores muy viejos o escritores ya fallecidos, tú ni estás muy viejo, ni has fallecido, ¿de dónde surge la idea de publicar unas obras completas a una edad en la que estás en plena producción?

Pues sí, esto es realmente extraño, porque incluso de mi generación ninguno, ni José Agustín, ni Gustavo Sáinz, ni siquiera Parménides García Saldaña, que murió hace buen tiempo, tiene obras completas.RENÉ AVILÉS FABILA: Pues sí, esto es realmente extraño, porque incluso de mi generación ninguno, ni José Agustín, ni Gustavo Sáinz, ni siquiera Parménides García Saldaña, que murió hace buen tiempo, tiene obras completas.

La idea es desde luego de la editorial; yo he publicado la mayor parte de mis libros, Sergio, en el Fondo de Cultura Económica, en universidades públicas, casi siempre al amparo del Estado, y consecuentemente esto ha sido un desastre, un desastre relativo porque son libros que se embodegan, que se quedan ahí guardados, que no circulan, hay una enorme incapacidad en toda esta actividad libresca estatal. Y entonces pues era un escritor que aunque sí vendía algo, sí hay libros míos que están en muchas ediciones, como El gran solitario de Palacio, que lleva un montón de ediciones, el lector propiamente no me conocía, o no me conoce, y ahora de pronto esta editorial, Nueva Imagen, decide, me parece un golpe de audacia que a mí me gusta mucho, publicar las obras completas hasta donde voy, porque en efecto estoy preparando una novela más.

SERGIO SARMIENTO: Me decías tú que has hecho tu carrera literaria al amparo de las instituciones del Estado, y esto me lleva a una discusión que estamos viendo en estos días, ¿cuál debe ser la función del Estado en la promoción de la cultura, debe seguir teniendo este papel de promotor, gastando muchas veces mucho dinero, pero sin que las obras realmente se distribuyan o sin que las obras de teatro sean vistas por un público, cuál debe ser el papel?

RENÉ AVILÉS FABILA: Mira, es difícil que en México se elimine al Estado dentro del desarrollo cultural, hay una enorme tradición en México y casi una costumbre, muy paternal, los artistas, los escritores están muy acostumbrados a que sea el Estado el que les dé, les consiga las becas, les entregue los muros, les ponga exposiciones, los edite, los promueva, pero yo creo que eso debe acabar.

SERGIO SARMIENTO: Siempre se ha hecho esto de alguna manera para conseguir el respaldo de los artistas y de los escritores al Estado.

RENÉ AVILÉS FABILA: Pienso que originalmente se hizo como un impulso natural, se hace como un impulso natural en autores, en grandes promotores culturales educativos, como Justo Sierra o como Vasconcelos, pero después, en efecto, el Estado se va convirtiendo ya no tanto en un promotor como en un cooptador, le interesa estar bien con los artistas, porque, tú lo sabes muy bien, Sergio, tienen acceso a los medios, o tenemos acceso a los medios, de tal manera que la voz de un escritor se escucha; imagínate tú a Carlos Fuentes diciendo que está en desacuerdo con el IVA en los libros, bueno, todo mundo reacciona.

SERGIO SARMIENTO: ¿No es incorrecto que autores importantes, como Carlos Fuentes, emitan opiniones o busquen promover políticas que en realidad los benefician a ellos? Y hablo, por ejemplo, de la exención fiscal de impuestos a los autores, hablo también de la exención del IVA en el caso del libro, ¿no es injusto?

RENÉ AVILÉS FABILA: Mira yo en el caso de Fuentes tengo la impresión de que más vino a buscar un golpe publicitario que realmente a abogar por el libro.

SERGIO SARMIENTO: ¿Pero necesita un golpe publicitario Carlos Fuentes?, es un autor tan reconocido...

RENÉ AVILÉS FABILA: No, no lo necesita, no sólo eso, es decir, fuera de México es muy famoso, es un autor sumamente respetado, pero ahí supongo, yo lo he tratado poco, que existe este deseo de ser tratado, querido o respetado por el poder, nadie resiste en México la cercanía con el poder, entonces llega, dice, da espaldarazos...

SERGIO SARMIENTO: Pero no es la forma de conseguir el apoyo del poder decirle al Presidente: ¿sabe qué?, no estoy de acuerdo con su reforma fiscal.

RENÉ AVILÉS FABILA: Claro.

SERGIO SARMIENTO: Entonces sigue siendo paradójico. Yo creo que él puso, estableció una actitud, un punto de vista controvertido, sin duda, opuesto al que había manifestado en su primer momento el gobierno de la República, pero el cuestionamiento aquí o la duda es: ¿por qué siempre para causas que benefician personalmente a los escritores o a los intelectuales?

RENÉ AVILÉS FABILA: Asumen esa actitud. Pues no lo sé realmente, yo tengo la impresión, siempre la he tenido, de que en México nuestros intelectuales, nuestros artistas viven muy distantes de la realidad.

SERGIO SARMIENTO: A ti te ha tocado tratarlos y además desde el punto de vista de ser el editor de una publicación de carácter cultural, ¿es cierto que sigue el mundo intelectual mexicano dividido en pequeños grupos que se autoexcluyen, o que se excluyen, unos a otros y que funcionan de alguna manera como guetos o como grupos de poder?

RENÉ AVILÉS FABILA: Pues la verdad es que es una inmejorable tradición nacional, en efecto. Bueno, el peor grupo, o mejor dicho, el más claro ejemplo de lo que tú señalas, fue el famoso grupo que Fernando Benítez le llamó la mafia, y que de alguna manera comandó a un grupo distinguido de escritores, de artistas plásticos; fue un grupo juguetón, con sentido del humor, pero que de alguna manera daña el desarrollo armónico de la cultura en México.

Porque, en efecto, lo que hacemos nosotros no tiene nada que ver con los demás, y lo que hacen los demás es malo, y esto hace que otros grupos, otros escritores, otros artistas, integren también sus grupos. Hoy pareciera que están concentrados más bien en suplementos culturales, en secciones, en revistas, en periódicos, que por otro lado también ha existido esa tradición, siempre los grupos de escritores se reúnen, como fue Contemporáneos, como fue el grupo de Reyes, de Vasconcelos, de Torri , en fin.

SERGIO SARMIENTO: Pero mencionabas a Fernando Benítez; es curioso, Fernando Benítez fue siempre un autor crítico, un autor de izquierda, que cuestionaba al gobierno priísta, cuestionaba al Estado mexicano, y sin embargo con la muerte de Carlos Hank González nos enteramos que la casa en la que vivía se la había regalado Carlos Hank González, ¿no es una paradoja esto?

RENÉ AVILÉS FABILA: Bueno, esto yo lo sabía desde hace muchos años.

SERGIO SARMIENTO: Pero yo no lo sabía.

RENÉ AVILÉS FABILA: Yo lo sabía, a veces más como un rumor, a veces incluso llegué a pensar que era una calumnia, pero en efecto hay algo que me parece muy discutible, muy contradictorio, y finalmente desagradable: el intelectual en este intento de estar cerca del poder llega a ese tipo de aberraciones. La lista que uno puede dar de escritores impecables ante los ojos de la comunidad y que de pronto han resbalado es terrible, no sólo Fernando Benítez, que escribió elogiosamente sobre Hank González, lo cual es verdaderamente una osadía...

SERGIO SARMIENTO: Y sobre Carlos Slim, por ejemplo, también, de alguna forma había una especie de relación por lo menos curiosa con la gente de dinero, con la gente de poder.

RENÉ AVILÉS FABILA:Bueno, déjame decirte, Sergio, no sé qué haría yo si me regalaran una casa, como todas las que tengo las he comprado...

SERGIO SARMIENTO: A lo mejor no podría uno rechazar la...

RENÉ AVILÉS FABILA: No puede rechazarlo.

SERGIO SARMIENTO: Vamos un poco a tu obra, a Tantadel y La canción de Odette, son obras tempranas, son obras que reflejan una visión de un México de los años 60 quizá. Cuando prepararas esta obra me imagino que las relees, o por lo menos les echas un vistazo, ¿qué encuentras en estas dos novelas cortas?

RENÉ AVILÉS FABILA: Mira, son libros, Tantadel es de 1975 y La canción de Odette debe ser de alrededor de 1980. La primera es una historia de amor, desamor, y la segunda es una historia también de amor y de desamor, pero de nostalgias por un México perdido, que incluso yo no llegué a conocer, pero lo que había leído o lo que me habían contado, el mundo de Diego Rivera, de Orozco, de Siqueiros, de Tina Modotti, de Juan de la Cabada, de Revueltas, a muchos de ellos los conocí siendo yo muy pequeño, pero me pareció siempre un mundo fantástico y traté de recrearlo.

En general la literatura siempre es de nostalgias, aunque alguien me decía: bueno, y si es tu primer libro, ¿de qué tienes nostalgia? Pero en este caso, cuando los tuve que releer, para ajustarlos a la nueva edición de obras completas, lo que vi más bien fue la estructura, yo creo que son dos libros de una estructura interesante. Tantadel pareciera circular, no lo es tanto; y el otro es un libro muy experimental en su momento, que combina un capítulo realista con uno fantástico y finalmente da una especie de solución mágica, los personajes no son del todo reales, son más bien fantasmales.

SERGIO SARMIENTO: Tantadel fue publicada originalmente en 1975, y La canción de Odette en 1982. Vamos a hablar de los personajes. Los personajes de estas dos obras son mujeres, personajes femeninos, y hay mujeres que se quejan de que cuando un hombre retrata a un personaje femenino no alcanza a dar nunca este sentido de la mujer que es tan especial, ¿tú sientes que has podido captar a tus personajes en su sentido de mujer, que no has traicionado el hecho de que sean mujeres?

RENÉ AVILÉS FABILA: Mira, Sergio, he escuchado en efecto la polémica, que yo imagino se ha acentuado últimamente, la aparición de grupos feministas muy radicales asume esa actitud: un hombre no puede asumir el rol, el papel de un personaje femenino. Sin embargo, algunos de los grandes personajes femeninos de la literatura universal son creación de varones. Es cierto, ellas dicen: bueno, tú no puedes sentir lo que se siente cuando una mujer regla. Pues no, claro que no, pero también hay imaginación, también hay capacidad de sustituir eso.

SERGIO SARMIENTO: Pero cómo sientes tú tus personajes? Vamos a platicar, primero vamos a centrarnos en la obra Tantadel, ¿cómo sientes tú tu personaje femenino, cómo la describes?

RENÉ AVILÉS FABILA: Pues es un personaje extraño, en realidad desde el nombre es extraño, el nombre es inventado, el nombre no existe, ahora sí existe porque ya hay muchas niñas por ahí que se llaman Tantadel , y hasta un salón de belleza en Coyoacán lleva este nombre.

SERGIO SARMIENTO: ¿Así, Tantadel?

RENÉ AVILÉS FABILA: Sí, sí ha sido un nombre afortunado, de pronto me llevan niños a las conferencias o presentaciones que tengo y me dicen: mire, esta niña lleva el nombre de su novela Tantadel, esto es muy curioso.

SERGIO SARMIENTO: Es un nombre bonito, ¿de dónde te surgió la idea?

RENÉ AVILÉS FABILA: Pues se me ocurrió escuchando en Francia, cuando llegué a estudiar no sabía bien el francés y de pronto escuché el nombre Adela y me sonó musical, y lo fui añadiendo, mejorando.

SERGIO SARMIENTO: Pero, en fin, tu personaje Tantadel es una mujer joven, liberada, digamos, que rompe los marcos de la moral establecida o de las costumbres establecidas en fines de los 60, a principios de los 70, aproximadamente, platícanos un poco más de ella.

RENÉ AVILÉS FABILA: Mira, en principio pareciera ser un producto muy típico de esa década, de esos años de liberación, no sólo femenina y de grandes movimientos sociales, pero yo lo que quería hacer era presentar a una mujer que aparentemente fuera muy liberada y que finalmente no fuera tanto. El narrador, el que cuenta la novela...

SERGIO SARMIENTO: Cuyo nombre nunca aparece.

RENÉ AVILÉS FABILA: Cuyo nombre nunca aparece, tiene unas características semejantes, parece también muy evolucionado, muy avanzado, pero no lo es tanto; ella finalmente quiere matrimonio y él resulta un hombre muy convencional. Ahí un poco aparece la idea del fracaso de la pareja.

Pero lo que he querido a lo largo de todos los libros de amor que he escrito, que ya son un montón, es presentar a un tipo de mujer ideal, es decir, un tipo de mujer dueña de su propia identidad, de su propia sensualidad, triunfadora, exitosa.

SERGIO SARMIENTO: ¿No radica ahí precisamente el problema, de que los hombres tratamos de describir a una mujer ideal, una mujer de la que nos encantaría enamorarnos, y a veces no hay ninguna mujer que pueda llenar ese tipo de ideal?

RENÉ AVILÉS FABILA: Es muy posible, es muy posible que eso ocurra. A mí lo que me llama la atención es que estos libros tienen más lectoras que lectores, parece que estoy usando la terminología de Fox, ¿verdad?, no, no...

SERGIO SARMIENTO: ¿Y cómo sabes que tiene más lectoras que lectores?

RENÉ AVILÉS FABILA: Tengo una idea, Sergio, por lo que yo me encuentro, por lo que de mí escriben, cuando hay presentaciones o algún homenaje, porque cumplí 25 ó 30 años como escritor, el público es mayoritariamente de mujeres, y cuando doy alguna conferencia o alguna plática me ocurre lo mismo, y en la universidad también, y son lectoras, no simplemente...

SERGIO SARMIENTO: Alguien me decía que en estos momentos aproximadamente el 60 por ciento de la gente que lee libros son mujeres, son lectoras, y quizás por eso hemos tenido todo un boom de la literatura femenina a lo largo de los últimos años.

RENÉ AVILÉS FABILA: Exacto, incluso en este momento quienes más venden son las mujeres, e infinitamente más que los hombres, Elena Poniatowska, Elena Garro, la Mastretta, en fin, es impresionante el número de mujeres que venden como pan caliente.

SERGIO SARMIENTO: La canción de Odette, aquí tenemos varios temas, el tema de la muerte, pero el tema de los celos, ese me parece muy interesante, esta obsesión que tenemos a veces los hombres por hurgar en el pasado de la mujer que queremos, y por muy liberales que seamos tratar de incluso torturarnos con lo que encontramos en este pasado o con lo que queremos encontrar con este pasado. Platícanos de esta concepción de los celos.

RENÉ AVILÉS FABILA: Mira, es una concepción que viene prácticamente en línea directa de Shakespeare, que es mucho, pero mucho más antigua, desde luego es algo muy humano. Yo no he padecido realmente los celos, no soy un hombre especialmente celoso, sin embargo algunos libros como El diablo en el cuerpo, del francés Radiguet, Raymond Radiguet, me produjo una sensación extraña, es decir, esos celos que te pueden llevar al crimen, que te pueden llevar a pasiones extremas, y decidí que tendría que hacer una novela con esas características, la de los celos, es decir, que son ridículos, son absurdos, es una enfermedad. ¿Cómo puedes, tú lo estás diciendo, cómo puedes tener celos de algo que no te ocurrió, que no viste, que ni siquiera habías nacido en muchas ocasiones?

Pero, bueno, la idea se me fue de las manos un poco y el personaje femenino, Odette, supera a los otros dos personajes, a Silvana y a, no me acuerdo cómo se llama el otro, no sé, siempre se llaman Luises o Sergios...

SERGIO SARMIENTO: Sí.

RENÉ AVILÉS FABILA: En serio, tengo una especial predilección por ponerles o Luis o Sergio, no sé por qué. El caso es que Odette ha crecido mucho, quizás porque el personaje sí existió, Odette está basado en una mujer legendaria de la cultura nacional de hace muchos años, que fue Machil Armida. Machil Armida era una mujer muy rica, muy ligada a Diego Rivera, a Frida Kahlo, muy relacionada a escritores como Carpentier, como a Benítez, claro, cuando no escribía todavía las biografías de Hank González, de tal manera que ella misma fue artista plástica, hizo cuadros, pero era una mujer rica y muy hermosa.

Hay cuadros de ella pintados por Diego Rivera. Entonces la conocí cuando yo tenía unos 20, 22 años, estaba todavía estudiando la carrera, y me llamó mucho la atención, vivía ni más ni menos en la casa donde por supuesto hemos coincidido para dar conferencias, que es la casa de Coyoacán...

SERGIO SARMIENTO: La Casa de la Cultura.

RENÉ AVILÉS FABILA: La Casa de la Cultura, con eso te darás cuenta de la magnitud de sus recursos económicos.

SERGIO SARMIENTO: Era una casa hermosísima.

RENÉ AVILÉS FABILA: Y la familia, la abuela, fue la fundadora de la iglesia El Altillo. Entonces el personaje tenía mucha madera para convertirse casi en un personaje clásico. Sin embargo, claro, cambió mucho, lo cambié a lo largo, fue un libro que escribí durante mucho tiempo, lo corregí, lo corregí, lo corregí, y recuerdo que cuando la hija leyó el libro no encontró a su mamá, porque la había cambiado, ha cambiado mucho...

SERGIO SARMIENTO: Habías hecho tuyo el personaje.

RENÉ AVILÉS FABILA: Había hecho un personaje que ya no era real, era un personaje literario.

SERGIO SARMIENTO: Ahora que se están publicando tus obras completas, ¿significa eso que ya has dejado de escribir obras nuevas?, me decías hace un rato que no, que...

RENÉ AVILÉS FABILA: Sí, eso es terrible, sí, estoy pensando qué voy a hacer ahora, fíjate que incluso, coincidiendo con la aparición de este primer tomo, yo había terminado un libro de cuentos, de tema amoroso también, y lo entregué a la editorial, todos me miraron, no sé si con asco o con odio, y me dijeron: no, vamos a hacer lo siguiente, vamos a incorporar estos cuentos en los tomos dedicados a los cuentos.

SERGIO SARMIENTO: De tus obras completas.

RENÉ AVILÉS FABILA: De las obras completas, que este nuevo libro se desintegra, para ir a formar parte de dos volúmenes de cuentos, uno se llama Todo el amor, como un libro famoso de Pablo Neruda, y otro se llama Fantasías en carrusel, que agrupa exclusivamente los cuentos breves fantásticos, muy en este tenor de Borges, Kafka, Swift, Arreola entre nosotros, Torri. Y estoy por terminar una novela, entonces, bueno, mira, me voy a esperar a que salgan los 10 ó 12 volúmenes y después ya les enjaretaré el décimo tercero a la editorial.

SERGIO SARMIENTO: Claro, tiene más sentido, en todo caso.

RENÉ AVILÉS FABILA: Tiene más sentido.

SERGIO SARMIENTO: Porque otros autores cuando publican sus obras completas usualmente están ya casi al final de su trabajo, aunque en realidad, por ejemplo en el caso de Fuentes sigue publicando obras nuevas y sin embargo ya están surgiendo las colecciones, la Biblioteca Carlos Fuentes, por ejemplo.

RENÉ AVILÉS FABILA: Eso fue un nombre más aceptado, ponerle Biblioteca Carlos Fuentes, porque ya simplemente vas incorporando los nuevos títulos. Ahora, aquí es una colección un tanto arbitraria, porque no está en orden cronológico, yo publiqué mis primeros libros alrededor de 1966-67, aunque empecé joven, empecé a escribir a los 19 ó 20 años, publiqué hasta los 25, 26, por ahí, entonces los libros que tendrían que haber iniciado van a seguir, están por ahí.

SERGIO SARMIENTO: Dentro de la serie.

RENÉ AVILÉS FABILA: Sí.

SERGIO SARMIENTO: René, a veces ocurre que los escritores mexicanos son más leídos por sus artículos en periódicos o en revistas, que por sus novelas o sus cuentos, o sus obras de teatro, ¿es esto normal, es triste, es una oportunidad precisamente que ofrece la prensa periódica, qué opinas?

RENÉ AVILÉS FABILA: Depende de lo que uno quiera, Sergio. Mira, en efecto esto es cierto, yo recuerdo que cuando empecé a escribir en Excélsior todavía era un periódico de más de 100 mil ejemplares diarios, de tal manera que cada artículo, suponiendo que te leyeran muy pocos, te leían 4 ó 5 mil, probablemente más. En cambio un libro tiene un tiraje de 3 mil ejemplares, que se va agotando, si es que se agota alguna vez, muy lentamente. Entonces yo hasta hoy soy mucho más conocido como periodista, como escritor de artículos.

SERGIO SARMIENTO: Como periodista cultural.

RENÉ AVILÉS FABILA: Y político, porque en Excélsior escribí muchas veces en la página editorial, y ahora en Siempre, donde tú también colaboras, tengo una pequeña colaboración de corte político cada semana, y esto te acerca mucho a la gente.

Creo que sí es interesante, el periodismo es fascinante, y tú lo sabes muy bien porque es tu actividad principal, es una pasión, el famoso recurso o recomendación de Hemingway, de dejarlo a tiempo, yo he tratado 20 veces y no lo logro, vuelvo al periodismo. Y cuando no escribo para periódicos o revistas me siento mal, me siento incompleto. Entonces si uno tiene la necesidad de expresarse periodísticamente te verá más gente. Ahora yo espero que con la aparición de las obras completas aumente el número de lectores y me conozcan más como novelista y cuentista que como periodista.

SERGIO SARMIENTO: René Avilés Fabila, se nos ha acabado el tiempo, pero quiero agradecerte el haber estado con nosotros aquí en La Entrevista, habernos traído este primer volumen de las obras completas, que incluye Tantadel y La canción de Odette, publicado por Nueva Imagen, eres muy amable.

RENÉ AVILÉS FABILA: Muchísimas gracias, Sergio.

SERGIO SARMIENTO: A usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también. Eso es todo por hoy, pero no se le olvide, nos vemos la próxima.


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